Efectos de la radiación ionizante en el cuerpo humano.
Misión: Este blog fue creado para informar la importancia del uso de los elementos de bioseguridad de los pacientes y funcionarios.
Visión: Ser para el 2020 un blog de suma importancia en el uso de los elementos de protección para los usuarios y funcionarios y brindar de una forma informativa las consecuencias de la radiación ionizante.
• Radiaciones Ionizantes (RI): son las más peligrosas, tienen capacidad de transformar átomos en iones mediante el desprendimiento de su corteza electrónica (ionización). Comprenden los rayos X, rayos gamma, partículas alfa, partículas beta y neutrones.
• Radiaciones No Ionizantes (RNI): incluyen el espectro visible, incluso los láseres. El efecto pernicioso es el que pueden causar por su transporte de energía. En este grupo se encuentran las radiaciones ultravioleta, microondas y radiofrecuencias y láser.Debido a que realmente las peligrosas son las RI, no centramos en ellas y en su efecto sobre la salud.
• Sistema hematopoyético: Comprende la médula ósea, sangre circulante, ganglios linfáticos, bazo y timo. Las dosis moderadas de radiación ionizante pueden provocar:
– Pérdida de leucocitos.
– Disminución o falta de resistencia ante procesos infecciosos.

• Piel: La piel está formada por una capa externa (epidermis), una capa de tejido conjuntivo (dermis) y una capa subcutánea de tejido grueso y conjuntivo (hipodermis). Las dosis de radiación moderada o alta pueden producir inflamación, eritema y descamación seca o húmeda de la piel.

• Tiroides: La glándula tiroides necesita iodo para producir las hormonas que regulan la energía y el metabolismo del cuerpo. La tiroides absorbe o capta el iodo disponible del torrente sanguíneo. La glándula no puede distinguir entre el iodo estable o regular del iodo radioactivo y va a absorber todo lo que le sea posible. En bebés y niños, la glándula tiroides es una de las partes del cuerpo más sensible a la radiación.

La mayoría de los accidentes nucleares liberan iodo radioactivo en la atmósfera el cual puede ser absorbido por el cuerpo. Cuando las células tiroideas captan demasiado iodo radioactivo, puede producirse cáncer de tiroides que se desarrollará varios años después de la exposición. Los bebés y los niños son los que tienen mayor riesgo. Este riesgo es menor para los individuos mayores de 40 años de edad
Las gónadas son los testículos en el hombre y ovarios en la mujer. Como glándula de secreción externa produce los gametos o células sexuales. Como glándula de secreción interna produce las hormonas sexuales: estrógenos y progesterona en la mujer, andrógenos (testosterona) en el hombre.
– Varón (testículos): La radiación a los testículos puede producir un período variable de fertilidad, atribuible a que los espermatozoides maduros son radio-resistentes, y a este período le sigue otro de esterilidad temporal o permanente según la dosis.
La esterilidad por radiación tiene como consecuencia la pérdida permanente de la capacidad reproductora pero, debido a que la síntesis de hormonas masculinas es llevada a cabo por células radio-resistentes, la esterilidad no afecta a los caracteres sexuales masculinos secundarios.

– Mujer (ovarios): Después de irradiar los ovarios con dosis moderadas existe un período de fertilidad debido a los folículos maduros que son relativamente radio-resistentes y pueden liberar un óvulo. A este período le puede seguir un período de fertilidad, como consecuencia de la maduración de los óvulos que se encuentran en los folículos pequeños, que también son, y en mayor grado, radio-resistentes. En el caso de la mujer la esterilidad producida por radiaciones conlleva la pérdida total de caracteres secundarios.
• Sistema cardiovascular: Está formado por la red de vasos sanguíneos y el corazón. Los vasos más finos son más radioresistentes que los vasos grandes. Las alteraciones pueden manifestarse en forma de efectos tardíos. Los efectos de las dosis bajas e intermedias sólo producen en el corazón pequeños daños funcionales. Las dosis altas pueden producir pericarditis (inflamación de la membrana que recubre el corazón) y pancarditis (inflamación de la totalidad del corazón).
• Huesos: Los rayos X, o radiografía, de los huesos utilizan una dosis muy pequeña de radiación ionizante para producir imágenes de cada hueso del cuerpo. Se utiliza comúnmente para diagnosticar huesos fracturados o dislocación de articulaciones. Las radiografías de huesos son la forma más rápida y fácil para su médico de ver y evaluar fracturas de hueso, lesiones, y anormalidades en las articulaciones.

• Hígado: Los efectos tardíos de la irradiación del hígado denominados hepatitis de radiación, son consecuencia de esclerosis vascular y consisten, esencialmente, en fibrosis (cirrosis) e incluso necrosis.


• Riñón: no son muy sensibles a la radiación, pero a veces se utiliza si una persona no está lo suficientemente saludable como para someterse a cirugía. A veces se intentarán primero otros tratamientos en su lugar. Cuando se usa radioterapia para tratar el cáncer de riñón, generalmente se emplea la radioterapia de rayos externos que enfoca la radiación desde una fuente fuera del cuerpo hacia el cáncer.
• Pulmones: La radiación, de ciertas longitudes de onda, llamada radiación ionizante, tiene suficiente energía para dañar el ADN y causar cáncer. La radiación ionizante incluye radón, rayos X, rayos gamma y otras formas de radiación de alta energía. Las formas de radiación de energía más baja, no ionizante, como la luz visible y la energía de los teléfonos celulares, no se ha encontrado que causen cáncer en las personas.
El radón es un gas radiactivo que expiden las rocas y la tierra. El radón se forma cuando el elemento radio se desintegra. El radio se forma a su vez cuando se desintegran los elementos radiactivos uranio y torio. La gente que se expone a altos grados de radón tiene un riesgo mayor de cáncer de pulmón.
• Sistema nervioso central: Este sistema se considera como el más radio-resistente. El límite umbral de radio-lesiones en el sistema nervioso central se suele situar entre 20 y 40 Gy.

La radioterapia es uno de los componentes del tratamiento de los tumores del sistema nervioso. Cuando existen varios tumores o un único tumor sin bordes definidos, la radioterapia se dirige a un área general (como toda la cabeza). Cuando los bordes del tumor son nítidos, el tratamiento se dirige específicamente al tumor.
La radiación procedente de estos tratamientos a veces daña el sistema nervioso, a pesar de los esfuerzos para evitarlo.
El hecho de que este daño se produzca y su nivel de gravedad dependen de diversos factores:
La administración diaria de radioterapia tiende a aumentar su eficacia y a reducir el daño al tejido normal.
Los síntomas de daño por radiación pueden ser

https://www.youtube.com/watch?v=zKAFlcOQ8u4
https://blogs.imf-formacion.com/blog/prevencion-riesgos-laborales/lectura-recomendada/efectos-de-las-radiaciones-ionizantes-sobre-el-organismo/
https://www.cancer.gov/espanol/cancer/causas-prevencion/riesgo/radiacion
https://www.docsity.com/es/radiologia-sistema-oseo/4562953/
https://www.slideshare.net/medinao/efectos-de-las-radiaciones-ionizantes-en-tejidos-y-organos-normales-del-paciente





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